Los olimareños

 

Fotografía: Facundo Bertones

Crónica Guillermo Amy

Con motivo de sus casi 60 años de carrera, el legendario dúo uruguayo de canto popular se reunió nuevamente para celebrar junto con su gente.

El reencuentro trajo consigo diversas reacciones: gente a la que le produjo una gran emoción poder ver una vez más a sus ídolos, y otra que se mostró disgustada y sacó a luz todo tipo de críticas . Pero lo que se vivió en el Antel Arena la noche del 15 de marzo, fue algo realmente de otro planeta.

El show brindado por Pepe Guerra, Braulio López y los músicos que los acompañaron en esta oportunidad fue de una calidad tan alta que hizo que toda especulación y toda crítica pasara a un segundo plano.

Desde la primera estrofa "Del Templao" la ovación de las casi 7000 almas presentes se hizo sentir. Repasaron toda su carrera, brindando un espectáculo de aproximadamente 2 horas y media.

El sonido fue más que espectacular, al igual que la puesta en escena. Acompañando esas voces que permanecen intactas se proyectaron imágenes de su pasado que se prestaban para revivir aquellos tiempos.

La noche fue una mezcla de emociones. Momentos de gran impacto como la canción "Milonga del fusilado", "Por dónde se fueron" -dedicada a la recientemente fallecida Luisa Cuesta- o

"Cielo del 69" que tuvo como invitado a otro histórico artista como es Numa Moraes.

 

Antel Arena / 15 de marzo de 2019

 

También la canción "Tal vez mañana" que fue ejecutada con una larga introducción recordando a grandes figuras de la cultura uruguaya como Alfredo Zitarrosa, El Sabalero, Idea Vilariño, Canario Luna, Eduardo Mateo, Santiago Chalar, Aníbal Sampayo, Tabaré Etcheverry, Daniel Viglietti, Amalia De La Vega, recibiendo cada uno el gran aplauso de los presentes.

Conforme iba transcurriendo el show se pudo ver muchísima gente secándose lágrimas, abrazando a sus acompañantes, coreando eufóricamente las canciones que el dúo iba tocando y recordando momentos, felices y tristes, en que estas canciones fueron compañía.

Durante la segunda mitad, se pudo notar a los artistas mucho más sueltos al igual que al público, que fue animándose de manera progresiva a pararse, a cantar con mucha más fuerza y acompañar los ritmos de las canciones con palmas.

Los momentos en que más se hizo sentir fue cuando entonaron "Los Orientales", "El Orejano" o "A Don José", vibrando de manera integra el Antel Arena, cantando desde el público más veterano hasta el más joven. Con todo esto, y muchísimo profesionalismo, hicieron que esta noche se convirtiera en inolvidable para quienes estuvimos presentes.

Ver a Los Olimareños es una experiencia que va más allá de lo musical, podría decirse que es ver a la cultura uruguaya personificada. Es imposible no emocionarse con solo ver lo que generan en aquellas personas que los siguieron y escucharon por años. Esperemos que sigan conmoviendo a la gente con sus shows en vivo. No tengo dudas que su público seguirá acompañándolos hasta el final.