call the police

Fotógrafa: Javivi Rivero

Crónica: Guillermo Amy

 

El mes de setiembre empezó con todo en el ámbito de espectáculos, y La Trastienda lo recibió vestida de gala. La fecha del 02/09/2019 significó un hecho histórico tanto para la sala como para el país, ya que Andy Summers, nada más ni nada menos que el guitarrista original de la mítica banda "The Police", nos visitó por primera vez en su carrera.

El guitarrista vino con "Call The Police", proyecto que rinde homenaje a la legendaria banda que tuvo un impacto más que importante  en la década de los 80 con sus hits y fue influencia para muchísimos músicos de distintos géneros, acompañado por dos músicos brasileños de gran talla: Rodrigo Santos, integrante de Barão Vermelho por 25 años en el período de 1992 hasta 2017 como bajista y voz de apoyo, y João Barone, baterista de la emblemática banda Os Paralamas Do Sucesso.

La respuesta fue más que excelente, no sólo las entradas fueron totalmente agotadas sino que minutos antes de las 21:00 ya no entraba ni una mosca. A medida que fue acercándose la hora del espectáculo se fue sintiendo la emoción en el ambiente y todo eso explotó en una ovación masiva al salir a escenario luego de una breve introducción instrumental.

La formación fue exactamente la misma que en su momento tuvo la banda británica, con Andy Summers posicionado a la derecha, prácticamente sin tener contacto alguno con el micrófono salgo cuando tenía que mencionar unas palabras. El tema que dio inicio fue Synchronicity II, con ese arranque tan característico acompañado con una línea de bajo y la guitarra haciendo arreglos constantes, y el coro de la sala entera, enganchada con "Driven To Tears", ya apareciendo ese clásico Chorus ochentero de la Stratocaster de Summers.

Al tomar contacto con el público, señaló que era la primera vez que venía a Montevideo, y pese a demostrar que el español no es su fuerte, mencionó que era un momento muy especial para él y para la banda. Y de esta forma dio introducción a "Spirits in the material world".

El show siguió una línea progresiva de hits y canciones que todos queríamos escuchar, como "Walking On The Moon", con ese reggae que pone en exposición la influencia de la música jamaiquina, "De Do Do Do, De Da Da Da" que ya es una canción más insertada en la dinámica de la música comercial en los años ochenta, y siguió "Tea In Sahara", con un aspecto un poco más psicodélico y arreglos más leves y ambientales, y "King Of Pain".

Una vez culminada la primera mitad, el espectáculo dio un giro abrupto y fue una máquina de lanzar hits masivos. Este punto de partida fue dado por "The Bed's Too Big Without You", con esa rítmica tan característica que hizo mover a todos los espectadores; "Can't Stand Losing You" canción que captura la esencia Police en su máxima expresión, y finalmente el mazazo vino de la mano de "Roxanne", que hizo saltar y cantar desaforadamente a todo el mundo. Pero no terminó ahí, empezó a sonar la melodía tan reconocida de "Every Breathe You Take", canción que fue entonada por todas las generaciones presentes, y por si fuera poco, el gran final fue "Message In A Bottle", que hizo saltar a todo el mundo y al terminar, dejo coreando al público la frase "Sending Out an SOS". Y así la banda se despidió del escenario.

La gente quedó con ganas de más, y como es costumbre, lo hizo sentir. Fue así que el grupo retornó para tocar "So Lonely" sacudiendo nuevamente a la sala en su totalidad. "Every Little Thing She Does Is Magic" cerró un show histórico en suelo charrúa.  

Hay que destacar que pese a que cada músico le da su impronta y aporta algo de su estilo a las canciones, la labor del sonidista de copiar el sonido de The Police lo más fielmente posible fue excelente, y la labor de los brasileños fue más que excelente, tanto en la batería de Barone como en las voces de Santos, que tomaron el lugar nada más ni nada menos que de uno de los mejores bateristas de la historia, Stewart Copeland, y una voz que marcó y sigue marcando una época de la música como Sting. Y cumplieron con creces y demostraron estar a la altura. Y ni hablar que el mismo Andy Summers, que pese a ser el Police más veterano con 76 años, demostró que todavía sigue teniendo intacta esa forma de tocar tan característica. Noche histórica en La Trastienda que quedará para el recuerdo de quienes estuvimos presentes.

 
 

La Trastienda / 2 de setiembre de 2019